-Está usted en el Anillo gravitacional 01, a diezmil kilómetros de la tierra, su tierra, no se altere...ya le iremos adecuando a su entorno actual, ha estado usted bastante tiempo orbitando en su arcón congelador rumbo al infinito.
Bit examinó receloso a aquél individuo que no se correspondía en nada con su nombre, un tipo melanesio sin duda, aunque tenía rasgos nórdicos que le desconcertaron. Como su altura, de 1.40 a lo sumo...bueno, las enfermeras tampoco eran muy altas, la verdad es que no pasaban del metro y medio.
-¿cuánto tiempo he estado allí fuera?¿Y Cachalote, y el resto del equipo, mis chicos, Chesk, el foro.fo encriptado...?
-Bueno bueno, de los otros no sabemos nada, ha pasado mucho tiempo en efecto, de Don Cachalote quedan algunos vestigios de que pueda estar allá abajo.
Una estación espacial a diezmil kilómetros, eso explicaba la gravedad reducida...pero...¿no sabían nada de los chicos?
-¿pero cuánto tiempo he estado perdido? ¿que fecha es?¿vestigios?
-relájese, será duro asumir su situación, no conviene apresurarse. El talante se le puede descompensar...
-déjese de monsergas y vaya al grano, estoy bien
-bueno, eso si, pero no del todo, no crea que es gratis ser abducido en el axis de un blackhole de categoría 10. Ni frecuente, claro. Y además, a pesar de que la radiación cósmica no parece haberle afectado en exceso a su ADN, algo realmente curioso, un milenio no es una cifra pequeña para haber estado a -273 ºC pululando en un arcón congelador tendrá que hacer un poco de ejercicio, en su caso sólo los tratamientos regeneradores a que le estamos sometiendo no creo que sean suficientes.
-¿Qué es este gorro-casco que llevo?
-Eso, un casco cerebral, un interfaz para interconectarnos a la Rez. Sin él, estamos perdidos. A través de él estamos ahora hablando, no pensará que usamos su idioma ahora, en efecto un milenio después de su época. Estamos en el 3005, año 1000 tras el Gran Desastre. Una sociedad progresada, evolucionada que decían.
-¿Gran Desastre?¿3005?
-Si, el año que el axis de su agujero negro, el Fidelita, ensartó media europa desgarrándola de través en el mayor desastre desde el choque del meteorito que acabó con los dinosaurios...y que a usted le impelió al estar en el hipotético punto G, de diez a la menos 60 nanomicras. ¿Como pudo condensarse para estar usted en ese espacio tan infinitesimal?
-bueno Alí, veo que por aquí no meditan regularmente, le veo muy estresado y no lo entendería. Pero mi capacidad para autocomprimirme era muy conocida en los foros de la resistencia. Si hubiese leído Pzicosis del 11M me entendería. O sea que mil años, ¿eh?, jopelas, ahora si que soy un viejales de cuidado. es duro pensar que mi mundo, mi gente, desapareció en el polvo hace tanto.
-bueno, desaparecida si pero no del todo, observe...
-
La mitad de la habitación se convirtió en una realidad diferente, y a vista de pájaro se vió sobrevolando Machichaco, luego antes de cabo Villano entró en Armintza, donde su quetch el Pzicosis, descansaba amarrado al muelle. Estaban dentro, su sextante, sus diarios de navegaciónes, su clónico remendado, Martina peinando a Alba mientras ésta veía un viejo vídeo de cuando era pequeña, riéndose sin parar...
Martina ya no tan niña, junto al arcón famoso,en el taller de papi;
Bit cerró los ojos, que le hacían daño en el alma.Alí se dió cuenta, le acarició la frente y al instante quedó dormido otra vez.
¿Que creeís que decidirá el comintern sobre este fósil del s. XXI? ¿no sería mas lógico eliminarlo sin contemplaciones, dado el potencial enorme que tiene de afectar al Zistema?
-Eso lo decidirán los líderes del Eje. Llevamos mil años sin ningún contacto con los estáticos del continente australiano, y quizás ésta sea una oportunidad irrepetible de poder ponernos en contacto con ellos, su escudo impenetrable quizás se abra para él.
Buenos días bit...
-si no le importa sanitario, no me apee el tratamiento, para usted Coronel Bitnick...
-bueno, veo que anda pleno de energía y un tanto malhumorado...¿acierto si pienso que es lo usual?
Bit ahora si miró a aquél esmirriado abandonando negros pensamientos. Había estado toda la mañana navegando en su cama de hospital por diferentes escenarios de su época primero y luego de otras posteriores, ciertamente más aburridas a pesar de que la raza humana estaba presente en todo el sistema solar y avances espectaculares habían ofertado mundos nuevos.
Tras el Gran Desastre que borró directamente del mapa veinte millones de europeos de un plumazo y cien después con los efectos colaterales, las masas, hábilmente manipuladas por las izquierdas como de costumbre, habían atribuído a la cólera de Dios el castigo, una prueba de que las inexistentes armas de destrucción masiva de Saddam y las mentiras del PP sobre la guerra del Prestige habían colmado la paciencia del Webmaster Sideral y desatado su cólera divina.
Así pues, tras el Gran Desastre el Gran Pprogromo y la huída a la desbandada de millones de familias hacia Australia, el único país lo suficientemente fuerte para no caer en las garras del Eje y su Pprogromo liberticida. Israel desaparecida el día siguiente, invadida por masas de millones de árabes ululantes e incluso USA había cedido a sus Moores y Chomskis en días tras el Gran desastre.
Allí no se sabía cómo, en apenas seis meses habían conseguido establecer un escudo impenetrable, un huevo traslúcido blanco que cubría por completo australia y mares aledaños. Durante mil años se había mostrado eficaz frente a los sucesivos intentos de los europos, los revolucionarios progresistas de metro veinte que vivían en el anillo espacial, pues en la Tierra se cansaban tanto que resultaba muy pesado con su gravedad 1.
El comunismo había triunfado pues, superando problemillas de las épocas rojas, y ahora su color era el rosa fucsia. Claro que el uso del casco cerebral obligatorio, que posibilitaba infinidad de nuevas posibilidades y entre ellas la de neutralizar a su poseedor de diversas maneras había contribuído a ello sin duda.
Con todo el mundo permanentemente conectado al chat vital, era muy fácil controlar al personal. Los Moderadores no dudaban a la hora de imponer estrictas medidas de seguridad y si alguien daba muestras de inadaptabilidad social al segundo era reconducido a algún puerto donde quedaba neutralizado y parcheado con sus correspondientes paquetes de corrección mental.
"Nosotros somos la encarnación local del Cosmos, que ha crecido hasta tener consciencia de sí.
Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas;
conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos,
y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la consciencia, por lo menos aquí.
Nosotros hablamos en nombre de la Tierra.
Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos."
Carl Sagan
Llamadlos los Primogénitos.Si bien no eran ni remotamente humanos, eran de carne y hueso y cuando miraban a las profundidaes del espacio experimentaban admiración respetuosa, asombro... y soledad.
En cuanto poseyeron el poder, se lanzaron a buscar compañia en las estrellas.
En sus exploraciones encontraron muchas formas de vida y contemplaron el desarrollo de la evolución en un millar de mundos. Fueron testigos de la frecuencia con que los primeros destellos de inteligencia alumbraban y morían en la noche cósmica.
Y como en toda la galaxia no habían encontrado nada más precioso que la Mente, alentaron su aparición por doquier. Se convirtieron en labradores de un campo de estrellas. Sembraron, y a veces cosecharon.
Y , en ocasiones, con desapasionamiento, tuvieron que escardar.
Cuando la nave de exploración penetró en el sistema solar tras un viaje que duraba ya 1111 años, los grandes dinosaurios habían desaparecido ya hacía mucho tiempo, su promesa inicial aniquilada por un martillazo azaroso descargado desde el espacio. pasó junto a los helados panetas exteriores, se detuvo brevemente sobre los desiertos agonizantes de Marte y después, se dirigió a la Tierra.
los exploradores vieron un mundo que bullía de vida. Durante años estudiaron, recogieron, catalogaron. cuando hubieron aprendido todo lo posible, empezaron a modificar. Manipularon el destino de muchas especies, tanto terrestres como marinas.Sin embargo, tardarían un millón de años, como mínimo, en saber cuál de sus experimentos daría fruto.
Eran pacientes, pero no habían alcanzado la inmortalidad. En un universo de cien mil millones de soles había mucho que hacer, y otros mundos les llamaban.se zambulleron una vez más en el abismo, sabiendo que nunca regresarían. Tampoco era necesario: los sirvientes que habían dejado se encargarían del resto.
En la tierra los glaciares llegaron y pasaron,mientras sobre ellos la Luna, inmutable aún, ocultaba su secreto a las estrellas.
Con un ritmo aún más lento que el del hielo polar las mareas de la civilización fluían y se retiraban a lo largo y ancho de la galaxia. Imperios extraños, hermosos y terribles se alzaron y cayeron y pasaron sus conocimientos a sus sucesores, aunque no siempre.
Y ahora, entre las estrellas, la evolución avanzaba a la búsqueda de nuevas metas. hacía mucho tiempo que los exploradores de la Tierra habían llegado a los límites de la carne y el hueso.En cuanto sus máquinas fueron mejores que sus cuerpos llegó el momento de entrar en acción.
Primero sus cerebros y luego sólo sus pensamientos fueron trasferidos a nuevos y revolucionarios hogares de matal y piedragema. Gracias a ellos recorrieron la galaxia. Ya no tuvieron necesidfad de construír naves espaciales,. Ellos eran naves espaciales.
Pero la era de las entidades-máquinas pasó con rapidez. gracias a sus incesantes experimentos habían aprendido a almacenar conocimientos en la estructura misma del espacio, y a conservar eternamente sus pensamientos en celosías de luz congeladas.
En consecuencia, se trasformaron en energía pura, y en un millón de mundos las carcasas que habían desechado se agitaron por un tiempo en una danza de muerte sin sentido, para convertirse mas tarde en polvo.
Ahora eran los Amos de las galaxias y podían vagar a su capricho entre las estrellas o penetrar como una niebla sutil en los intersticios del espacio.Si bien se habían liberado al fin de la tiranía de la materia, no habían olvidado sus orígenes, el limo tibio de un mar desaparecido. y sus maravillosos instrumentos seguían funcionando, vigilando los experimentos iniciados eones atrás.
Pero ya no obedecían los mandatos de sus creadores. Como todas las cosas materiales, no eran inmunes a la corrupción del Tiempo ni a la de su fiel y paciente servidor, la Entropía.
Y a veces descubrían y trataban de alcanzar objetivos propios
Bit examinó receloso a aquél individuo que no se correspondía en nada con su nombre, un tipo melanesio sin duda, aunque tenía rasgos nórdicos que le desconcertaron. Como su altura, de 1.40 a lo sumo...bueno, las enfermeras tampoco eran muy altas, la verdad es que no pasaban del metro y medio.
-¿cuánto tiempo he estado allí fuera?¿Y Cachalote, y el resto del equipo, mis chicos, Chesk, el foro.fo encriptado...?
-Bueno bueno, de los otros no sabemos nada, ha pasado mucho tiempo en efecto, de Don Cachalote quedan algunos vestigios de que pueda estar allá abajo.
Una estación espacial a diezmil kilómetros, eso explicaba la gravedad reducida...pero...¿no sabían nada de los chicos?
-¿pero cuánto tiempo he estado perdido? ¿que fecha es?¿vestigios?
-relájese, será duro asumir su situación, no conviene apresurarse. El talante se le puede descompensar...
-déjese de monsergas y vaya al grano, estoy bien
-bueno, eso si, pero no del todo, no crea que es gratis ser abducido en el axis de un blackhole de categoría 10. Ni frecuente, claro. Y además, a pesar de que la radiación cósmica no parece haberle afectado en exceso a su ADN, algo realmente curioso, un milenio no es una cifra pequeña para haber estado a -273 ºC pululando en un arcón congelador tendrá que hacer un poco de ejercicio, en su caso sólo los tratamientos regeneradores a que le estamos sometiendo no creo que sean suficientes.
-¿Qué es este gorro-casco que llevo?
-Eso, un casco cerebral, un interfaz para interconectarnos a la Rez. Sin él, estamos perdidos. A través de él estamos ahora hablando, no pensará que usamos su idioma ahora, en efecto un milenio después de su época. Estamos en el 3005, año 1000 tras el Gran Desastre. Una sociedad progresada, evolucionada que decían.
-¿Gran Desastre?¿3005?
-Si, el año que el axis de su agujero negro, el Fidelita, ensartó media europa desgarrándola de través en el mayor desastre desde el choque del meteorito que acabó con los dinosaurios...y que a usted le impelió al estar en el hipotético punto G, de diez a la menos 60 nanomicras. ¿Como pudo condensarse para estar usted en ese espacio tan infinitesimal?
-bueno Alí, veo que por aquí no meditan regularmente, le veo muy estresado y no lo entendería. Pero mi capacidad para autocomprimirme era muy conocida en los foros de la resistencia. Si hubiese leído Pzicosis del 11M me entendería. O sea que mil años, ¿eh?, jopelas, ahora si que soy un viejales de cuidado. es duro pensar que mi mundo, mi gente, desapareció en el polvo hace tanto.
-bueno, desaparecida si pero no del todo, observe...
-
La mitad de la habitación se convirtió en una realidad diferente, y a vista de pájaro se vió sobrevolando Machichaco, luego antes de cabo Villano entró en Armintza, donde su quetch el Pzicosis, descansaba amarrado al muelle. Estaban dentro, su sextante, sus diarios de navegaciónes, su clónico remendado, Martina peinando a Alba mientras ésta veía un viejo vídeo de cuando era pequeña, riéndose sin parar...
Martina ya no tan niña, junto al arcón famoso,en el taller de papi;
Bit cerró los ojos, que le hacían daño en el alma.Alí se dió cuenta, le acarició la frente y al instante quedó dormido otra vez.
¿Que creeís que decidirá el comintern sobre este fósil del s. XXI? ¿no sería mas lógico eliminarlo sin contemplaciones, dado el potencial enorme que tiene de afectar al Zistema?
-Eso lo decidirán los líderes del Eje. Llevamos mil años sin ningún contacto con los estáticos del continente australiano, y quizás ésta sea una oportunidad irrepetible de poder ponernos en contacto con ellos, su escudo impenetrable quizás se abra para él.
Buenos días bit...
-si no le importa sanitario, no me apee el tratamiento, para usted Coronel Bitnick...
-bueno, veo que anda pleno de energía y un tanto malhumorado...¿acierto si pienso que es lo usual?
Bit ahora si miró a aquél esmirriado abandonando negros pensamientos. Había estado toda la mañana navegando en su cama de hospital por diferentes escenarios de su época primero y luego de otras posteriores, ciertamente más aburridas a pesar de que la raza humana estaba presente en todo el sistema solar y avances espectaculares habían ofertado mundos nuevos.
Tras el Gran Desastre que borró directamente del mapa veinte millones de europeos de un plumazo y cien después con los efectos colaterales, las masas, hábilmente manipuladas por las izquierdas como de costumbre, habían atribuído a la cólera de Dios el castigo, una prueba de que las inexistentes armas de destrucción masiva de Saddam y las mentiras del PP sobre la guerra del Prestige habían colmado la paciencia del Webmaster Sideral y desatado su cólera divina.
Así pues, tras el Gran Desastre el Gran Pprogromo y la huída a la desbandada de millones de familias hacia Australia, el único país lo suficientemente fuerte para no caer en las garras del Eje y su Pprogromo liberticida. Israel desaparecida el día siguiente, invadida por masas de millones de árabes ululantes e incluso USA había cedido a sus Moores y Chomskis en días tras el Gran desastre.
Allí no se sabía cómo, en apenas seis meses habían conseguido establecer un escudo impenetrable, un huevo traslúcido blanco que cubría por completo australia y mares aledaños. Durante mil años se había mostrado eficaz frente a los sucesivos intentos de los europos, los revolucionarios progresistas de metro veinte que vivían en el anillo espacial, pues en la Tierra se cansaban tanto que resultaba muy pesado con su gravedad 1.
El comunismo había triunfado pues, superando problemillas de las épocas rojas, y ahora su color era el rosa fucsia. Claro que el uso del casco cerebral obligatorio, que posibilitaba infinidad de nuevas posibilidades y entre ellas la de neutralizar a su poseedor de diversas maneras había contribuído a ello sin duda.
Con todo el mundo permanentemente conectado al chat vital, era muy fácil controlar al personal. Los Moderadores no dudaban a la hora de imponer estrictas medidas de seguridad y si alguien daba muestras de inadaptabilidad social al segundo era reconducido a algún puerto donde quedaba neutralizado y parcheado con sus correspondientes paquetes de corrección mental.
"Nosotros somos la encarnación local del Cosmos, que ha crecido hasta tener consciencia de sí.
Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas;
conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos,
y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la consciencia, por lo menos aquí.
Nosotros hablamos en nombre de la Tierra.
Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos."
Carl Sagan
Llamadlos los Primogénitos.Si bien no eran ni remotamente humanos, eran de carne y hueso y cuando miraban a las profundidaes del espacio experimentaban admiración respetuosa, asombro... y soledad.
En cuanto poseyeron el poder, se lanzaron a buscar compañia en las estrellas.
En sus exploraciones encontraron muchas formas de vida y contemplaron el desarrollo de la evolución en un millar de mundos. Fueron testigos de la frecuencia con que los primeros destellos de inteligencia alumbraban y morían en la noche cósmica.
Y como en toda la galaxia no habían encontrado nada más precioso que la Mente, alentaron su aparición por doquier. Se convirtieron en labradores de un campo de estrellas. Sembraron, y a veces cosecharon.
Y , en ocasiones, con desapasionamiento, tuvieron que escardar.
Cuando la nave de exploración penetró en el sistema solar tras un viaje que duraba ya 1111 años, los grandes dinosaurios habían desaparecido ya hacía mucho tiempo, su promesa inicial aniquilada por un martillazo azaroso descargado desde el espacio. pasó junto a los helados panetas exteriores, se detuvo brevemente sobre los desiertos agonizantes de Marte y después, se dirigió a la Tierra.
los exploradores vieron un mundo que bullía de vida. Durante años estudiaron, recogieron, catalogaron. cuando hubieron aprendido todo lo posible, empezaron a modificar. Manipularon el destino de muchas especies, tanto terrestres como marinas.Sin embargo, tardarían un millón de años, como mínimo, en saber cuál de sus experimentos daría fruto.
Eran pacientes, pero no habían alcanzado la inmortalidad. En un universo de cien mil millones de soles había mucho que hacer, y otros mundos les llamaban.se zambulleron una vez más en el abismo, sabiendo que nunca regresarían. Tampoco era necesario: los sirvientes que habían dejado se encargarían del resto.
En la tierra los glaciares llegaron y pasaron,mientras sobre ellos la Luna, inmutable aún, ocultaba su secreto a las estrellas.
Con un ritmo aún más lento que el del hielo polar las mareas de la civilización fluían y se retiraban a lo largo y ancho de la galaxia. Imperios extraños, hermosos y terribles se alzaron y cayeron y pasaron sus conocimientos a sus sucesores, aunque no siempre.
Y ahora, entre las estrellas, la evolución avanzaba a la búsqueda de nuevas metas. hacía mucho tiempo que los exploradores de la Tierra habían llegado a los límites de la carne y el hueso.En cuanto sus máquinas fueron mejores que sus cuerpos llegó el momento de entrar en acción.
Primero sus cerebros y luego sólo sus pensamientos fueron trasferidos a nuevos y revolucionarios hogares de matal y piedragema. Gracias a ellos recorrieron la galaxia. Ya no tuvieron necesidfad de construír naves espaciales,. Ellos eran naves espaciales.
Pero la era de las entidades-máquinas pasó con rapidez. gracias a sus incesantes experimentos habían aprendido a almacenar conocimientos en la estructura misma del espacio, y a conservar eternamente sus pensamientos en celosías de luz congeladas.
En consecuencia, se trasformaron en energía pura, y en un millón de mundos las carcasas que habían desechado se agitaron por un tiempo en una danza de muerte sin sentido, para convertirse mas tarde en polvo.
Ahora eran los Amos de las galaxias y podían vagar a su capricho entre las estrellas o penetrar como una niebla sutil en los intersticios del espacio.Si bien se habían liberado al fin de la tiranía de la materia, no habían olvidado sus orígenes, el limo tibio de un mar desaparecido. y sus maravillosos instrumentos seguían funcionando, vigilando los experimentos iniciados eones atrás.
Pero ya no obedecían los mandatos de sus creadores. Como todas las cosas materiales, no eran inmunes a la corrupción del Tiempo ni a la de su fiel y paciente servidor, la Entropía.
Y a veces descubrían y trataban de alcanzar objetivos propios

